A lo largo de la historia, el ser humano se ha mirado a sí mismo a través del cielo. Ha sido el espacio en el que proyectar nuestros orígenes, donde buscar las leyes que nos rigen y otras formas de vida con las que comprendernos. En la bóveda celeste se ha visto orden, armonía, siluetas; se han querido encontrar significados en los movimientos estelares, se han establecido moradas de dioses, ciudades ideales y cementerios invisibles. Ha servido para colocarnos en el centro de la creación tanto como para constatar nuestra efímera condición. Se ha utilizado para orientarse en los mares tanto como para escenificar épicas leyendas. El cielo ha sido un espejo en el que reflejarse para dotar de significado a la propia existencia. Mirar el cielo nunca ha dejado indiferente.
Y después de la muerte de Dios, en Occidente, todavía menos. Pues donde había algo o alguien, de repente encontramos…nada. Muerto Dios, mueren también los valores morales de una época -lo que está bien y lo que está mal-, la narración de la vida posmortem, la posibilidad de una vida futura, el sentido de este mundo, las recompensas y los castigos. Muere la eternidad. Muere papá -en un mundo patriarcal-. Nos quedamos solos, huérfanos, teniendo que mirarnos a nosotros mismos no en el más allá, sino en el más acá, en los otros, en lo mundano. Ya no hay nadie que nos escuche allá arriba, ni nadie que nos salve.
Nos encontramos con la simple existencia desnuda, con la duda de si esto será todo y, allá, tras el horizonte, amanece la angustia existencial. Unos simples seres finitos perdidos en la inmensidad sin tener claro qué camino seguir. Es tan terrorífico este momento que hemos tenido que evitarlo, importando otras filosofías, lanzando cohetes al espacio o abrazando el capitalismo más ingenuo.
¿Cuál es la solución ante tal estado de cosas? Este será el motivo de otro post. Pero, de momento, te pregunto: ¿Cómo respondes al vacío de los espacios infinitos? ¿Crees que es algo que no te afecta o en lo que no hay que pensar? ¿buscas respuestas en la astrología? ¿Cómo dotas de sentido a tu vida cuando parece que ya no existen los metarrelatos, cuando las tradiciones se han ido diluyendo, cuando la sociedad líquida ha anegado incluso las cosmovisiones?
¿Qué ves, cuando miras al cielo?
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