Pablo Bozzo

Licenciado en Filosofía por la UAB, Asesor Filosófico por la Escuela de Filosofía Sapiencial de Mónica Cavallé, Terapeuta Gestalt en la Escola Gestalt de Catalunya, Posgrado en Psicopatología Gestáltica de la Costa Este con Carmen Vázquez, curso de Introducción a la Psicología de los Eneatipos del programa SAT de Claudio Naranjo, Diplomado en la Logoterapia de Viktor Frankl, Posgrado en Coaching Existencial por el Institut Integratiu, Posgrado en Trabajo Corporal Integrativo (TCI) en INEFC, Profesor de Tai Chi y Chi Kung desde hace 12 años, Terapeuta de Tui Na (masaje de la Medicina Tradicional China) y masaje Californiano antiestrés en la escuela Kinetena de Juan José Plasencia, Maestría de Reiki Usui Tibetano en Ismet.

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Acompaño a personas, no a síntomas, a encontrar comprensión, aceptación y claridad en las situaciones concretas de crisis –vitales, relacionales, situacionales, etc.- que les generan sufrimiento.

A partir de la toma de consciencia se deriva, de forma orgánica, una mejor relación con lo que nos pasa, responsabilizándonos de ello y teniendo mayor libertad de elección. Un proceso de autoconocimiento que conlleva beneficios terapéuticos.

Este acompañamiento lo he ido realizando los últimos 12 años impartiendo talleres y retiros sobre filosofía terapéutica, gestión emocional, meditación y consciencia corporal. Actualmente lo realizo en sesiones individuales donde, desde un marco holístico e integrativo, ofrezco un abordaje más personalizado.

Las principales líneas desde las que trabajo son:

  • La Terapia Gestalt, una psicoterapia de corte humanista, fenomenológica y existencial que se centra en el mundo emocional de la persona.
  • El Asesoramiento Filosófico Sapiencial, que ahonda en procesos de autoconocimiento a través del trabajo con las creencias y la (re) conexión con el Ser.
  • El coaching existencial –que busca la resolución de conflictos personales.
  • El masaje terapéutico, eventualmente, cuando la persona requiere y solicita una reconexión con el cuerpo y reequilibrio de la energía.

Durante las sesiones hay espacio para la palabra, pero también para el silencio, las emociones y el cuerpo, a través de diferentes propuestas terapéuticas que fomentan la integración de los diferentes aspectos que nos componen.